El sistema de puesta a tierra de un pararrayos desempeña un papel crucial en el sistema general de protección contra rayos. Estas son sus principales funciones:
Disipación de la energía del rayo:
El sistema de puesta a tierra permite la disipación segura de la energía eléctrica del rayo. Cuando un pararrayos detecta la caída de un rayo, dirige esta enorme energía a tierra a través de un sistema de conductores. El sistema de puesta a tierra es el último elemento que recibe esta energía y la dispersa en el suelo.
Prevención de daños:
Al desviar la energía de los rayos de las estructuras, el sistema de puesta a tierra ayuda a prevenir daños físicos a los edificios, como incendios o daños estructurales. También protege los sistemas eléctricos y electrónicos internos de las sobretensiones inducidas por rayos.
Seguridad personal:
El sistema de puesta a tierra es esencial para la seguridad de los ocupantes de un edificio. Al garantizar una disipación eficiente de la energía de los rayos, minimiza el riesgo de descarga eléctrica u otros peligros relacionados con los rayos para las personas que se encuentran dentro del edificio.
Cumplimiento de normas:
Las normas de protección contra rayos, como la NF C 17-102 en Francia o la IEC 62305 a nivel internacional, estipulan requisitos específicos para los sistemas de puesta a tierra. El cumplimiento de estas normas garantiza que los sistemas de protección contra rayos cumplan con los estándares de seguridad.
Reducción de interferencias electromagnéticas:
Un buen sistema de puesta a tierra ayuda a reducir la interferencia electromagnética que puede generarse por la descarga de un rayo, protegiendo así los equipos sensibles.
Estabilidad del sistema eléctrico:
El sistema de puesta a tierra contribuye a la estabilidad general del sistema eléctrico de una estructura al proporcionar una ruta de retorno a tierra para las corrientes eléctricas.
Por estas razones, un sistema de puesta a tierra eficaz y bien diseñado es un elemento indispensable de cualquier sistema de protección contra rayos, garantizando la seguridad y protección de estructuras, equipos y personas contra los efectos destructivos de los rayos.