La protección contra rayos es una necesidad constante para edificios, instalaciones industriales e infraestructuras críticas. Sin embargo, los principales mecanismos climáticos pueden modificar las condiciones propicias para las tormentas eléctricas según la región y la estación del año. Entre estos, El Niño es uno de los fenómenos que se monitorean con mayor atención.
En 2026, este fenómeno vuelve a ser protagonista. Si bien no nos permite predecir el impacto de cada rayo en un lugar determinado, sí nos ayuda a comprender por qué la convección atmosférica puede cambiar a gran escala. Esta primera parte explica el mecanismo ENSO; el siguiente artículo abordará su conexión con la actividad eléctrica y la protección contra rayos de forma más directa.
ENSO: El sistema climático detrás de El Niño
ENSO, acrónimo de El Niño-Oscilación del Sur, es un acoplamiento entre el océano y la atmósfera en el Pacífico ecuatorial. Específicamente, las temperaturas de la superficie del mar, los vientos y las áreas de lluvias tropicales se influyen mutuamente.
Este sistema tiene tres fases. Por lo tanto, no describe tres "temporadas de tormentas", sino tres configuraciones de fondo que modifican las probabilidades climáticas a escala estacional.
- El Niño es la fase cálida: las aguas superficiales del Pacífico ecuatorial central y oriental están más cálidas de lo normal.
- La Niña es la fase fría: las anomalías de temperatura y parte de la organización atmosférica se invierten, sin que los impactos regionales sean perfectamente simétricos.
- La fase neutral corresponde a la ausencia de una fase de El Niño o La Niña declarada según los umbrales operacionales; no implica la ausencia de tormentas eléctricas ni la ausencia de eventos extremos.
Por lo tanto, afirmar simplemente que un año está "bajo el fenómeno de El Niño" es insuficiente para describir el clima de un país, y mucho menos el de una ubicación específica. Otros patrones climáticos, las condiciones locales y la situación meteorológica del día siguen siendo cruciales.
¿Cómo se manifiesta El Niño?
En condiciones casi normales, los vientos alisios —vientos regulares de este a oeste cerca del ecuador— empujan las aguas superficiales cálidas hacia el oeste a través del Pacífico. Además, este movimiento favorece el afloramiento de aguas más frías y ricas en nutrientes a lo largo de la costa de Sudamérica: este fenómeno se conoce comosurgenciao ascenso de aguas profundas a la atmósfera.
El reservorio de agua cálida situado al oeste alimenta con mayor facilidad la evaporación, la formación de nubes y las precipitaciones convectivas en las proximidades de Indonesia y el Pacífico occidental. De este modo, el océano y la atmósfera mantienen una circulación a gran escala.
- Los vientos alisios suelen transportar aguas cálidas hacia el oeste.
- Los contrastes en la temperatura de la superficie ayudan a organizar la circulación atmosférica tropical.
- La convección se refiere al movimiento ascendente de aire cálido y húmedo que favorece la formación de nubes profundas y tormentas eléctricas.
DuranteEl Niño, los vientos alisios se debilitan o se ven alterados. Como resultado, las aguas cálidas se extienden más hacia el Pacífico central y oriental, mientras que el afloramiento de aguas frías puede disminuir.
La zona de convección también se está desplazando. La NOAA indicó en su boletín del 9 de julio de 2026 que la convección se intensificó sobre el Pacífico central y centro-oriental, y se suprimió sobre Indonesia. Este cambio es crucial: no significa «más tormentas eléctricas en todas partes», sino más bien una redistribución de los entornos propicios para la formación de tormentas eléctricas.
Un ciclo irregular, medido por varios indicadores
El fenómeno ENSO suele repetirse cada 2 a 7 años , y un episodio suele durar de 9 a 12 meses, según la Organización Meteorológica Mundial (OMM). Sin embargo, cada evento difiere en su intensidad, duración, época de desarrollo e interacciones con otros mecanismos oceánicos o atmosféricos.
Para monitorear la evolución del fenómeno, los climatólogos se basan en indicadores complementarios. En particular, evitan reducir una situación compleja a un solo termómetro.
- Niño-3.4 es la anomalía de la temperatura de la superficie del mar en una zona central del Pacífico ecuatorial, entre 5°N–5°S y 170°W–120°W.
- El ONI, o Índice Oceánico del Niño, es una media móvil de tres meses de las anomalías de Niño-3.4, utilizada tradicionalmente por la NOAA para caracterizar episodios.
- El SOI, o Índice de Oscilación del Sur, mide el contraste de presión entre Tahití y Darwin; un valor negativo suele ser compatible con El Niño.
Estos indicadores deben interpretarse junto con las observaciones de viento, nubosidad y precipitación. De hecho, la clasificación de un episodio ENSO se basa en el acoplamiento océano-atmósfera, no en una anomalía de temperatura aislada.
¿Qué fenómenos de El Niño han marcado la historia reciente?
Los episodios de 1972-1973, 1982-1983, 1997-1998, 2015-2016 y 2023-2024 se citan con frecuencia como puntos críticos importantes. Sin embargo, comparar su "intensidad" sin especificar el índice, el período de referencia y la metodología puede resultar engañoso.
Las herramientas de medición, las redes de observación y las definiciones operacionales han evolucionado. Por lo tanto, es más preciso considerarlas como hitos históricos que como una clasificación definitiva.
- El periodo 1972-1973 contribuyó a concienciar sobre las posibles repercusiones mundiales de un episodio de calentamiento en el Pacífico.
- Los periodos 1982-1983 y 1997-1998 suelen estudiarse por sus marcadas anomalías oceánicas y atmosféricas.
- El periodo 2015-2016 impulsó numerosas investigaciones sobre las interacciones entre El Niño, el calor global y la actividad convectiva.
- El periodo 2023-2024 nos recuerda que los impactos también dependen del contexto climático general y de las condiciones regionales.
Además, el término "super El Niño" se usa principalmente en los medios de comunicación. La OMM utiliza una clasificación operativa que incluye el "muy fuerte" ; por lo tanto, usar el primer término requiere presentarlo claramente como una designación informal.
¿Cuál será la situación del fenómeno de El Niño en agosto de 2026?
Según el boletín de la NOAA/CPC del 9 de julio de 2026, se estableció y se intensificó un fenómeno de El Niño. El índice semanal Niño-3.4 alcanzó +1,2 °C, con anomalías cálidas generalizadas en el Pacífico central y oriental.
El mismo boletín evaluó la probabilidad de persistencia hasta principios de la primavera de 2027 en un 97 % . Además, la NOAA estimó la probabilidad de un El Niño "muy fuerte" en octubre-diciembre de 2026 en un 81 %
- Estas cifras proceden del boletín del 9 de julio de 2026, disponible antes de la publicación de este artículo el 12 de agosto de 2026.
- Expresan probabilidades de escenarios ENSO, no la probabilidad de que un rayo impacte en una instalación.
- Se recomienda seguir periódicamente los boletines de la NOAA y las actualizaciones de la OMM, ya que los pronósticos estacionales cambian.
LaOMM reiteró el 31 de julio de 2026 que la intensidad, la duración y las interacciones con otros factores climáticos determinan los efectos regionales. Por lo tanto, esta situación exige una vigilancia informada, no conclusiones automáticas sobre un territorio en particular.
¿El fenómeno de El Niño provoca más tormentas eléctricas y relámpagos?
No de forma uniforme ni automática. El Niño desplaza las zonas donde puede ascender el aire cálido y húmedo, alterando así los entornos favorables a la convección; según la región y la estación, la señal puede ser positiva, negativa o débil.
Los rayos están relacionados con nubes convectivas profundas y procesos como la humedad, la inestabilidad, las corrientes ascendentes y la microfísica de las nubes. Por lo tanto, una anomalía cálida en el Pacífico no se traduce directamente en un número predeterminado de rayos en un país o en un lugar específico .
- Un estudio de Dowdy, basado en datos satelitales de 1996 a 2013 entre 35°N y 35°S, encontró una correlación significativa entre Niño-3.4 y la actividad local de rayos en el 53% de las celdas de la cuadrícula durante al menos una temporada.
- Esta relación mostró signos opuestos según la zona: confirma una redistribución, no un aumento universal.
- Un pronóstico estacional es útil para preparar las operaciones; sin embargo, no reemplaza la detección y la alerta en tiempo real.
El próximo artículo detallará estos resultados, los mapas globales de actividad eléctrica y sus implicaciones operativas. Mientras tanto, la estrategia más eficaz sigue siendo la misma en todas las fases de ENSO: comprender la exposición real del sitio, aplicar un análisis de riesgos y mantener las medidas de protección.
¿Por qué sigue siendo prioritaria la protección contra rayos?
Los patrones de tormentas cambian, pero el objetivo de la protección sigue siendo el mismo: reducir las consecuencias de los rayos rayo las sobretensiones asociadas. Por lo tanto, un enfoque internacional basado en la norma IEC62305 permite estructurar el análisis de riesgos y diseñar la protección adecuada.
Ninguna instalación es completamente invulnerable. Sin embargo, la coordinación entre la protección externa, puesta a tierra , la conexión equipotencial y la protección contra sobretensiones puede reducir el riesgo para las personas, las estructuras y los equipos.
- Un PDC, o de emisión de descarga temprana, es una de las posibles soluciones dependiendo del estudio y del marco aplicable.
- Los dispositivos de protección contra sobretensiones complementan la protección externa para limitar los efectos en las redes eléctricas y electrónicas.
- La inspección, el mantenimiento y la actualización del análisis de riesgos deben tener en cuenta la evolución del uso del sitio y su entorno.
Por lo tanto, no se debe inferir una clase de protección automática a partir de El Niño. Cada decisión de dimensionamiento requiere datos del sitio, análisis documentados y soluciones diseñadas por profesionales cualificados. Para la protección contra inundaciones PDC Francia, la norma aplicable es NF C 17-102.
Supervise la actividad observada para tomar mejores decisiones
Los indicadores climáticos ofrecen una perspectiva estacional y global. Sin embargo, para operar una planta también es necesario comprender la actividad real que se mide en sus alrededores.
Para supervisar el impacto de esta posible intensificación de la tormenta en sus instalaciones, la LPS Manager los productos LPS France y vincular los eventos detectados, el estado de los equipos y las acciones de mantenimiento. El sitio web lpsmanager.io presenta la solución; la gestión de productos se realiza dentro de la aplicación.
- Centralizar la información útil para la monitorización de múltiples emplazamientos.
- Documentar los eventos y facilitar las decisiones de mantenimiento.
- Complementar las previsiones estacionales con datos operativos y procedimientos de alerta en tiempo real.
Puntos clave para recordar
El Niño es una fase cálida del sistema ENSO que redistribuye las temperaturas oceánicas, los vientos y la convección tropical. En agosto de 2026, los datos del boletín de la NOAA del 9 de julio indicaron un episodio de fortalecimiento, pero no predijeron un rayo en una ubicación específica.
Por lo tanto, la vigilancia debe ser internacional, local y continua: comprender las principales señales climáticas, monitorear la actividad observada y proteger las instalaciones de manera sostenible según la norma IEC 62305. En el próximo artículo, analizaremos cómo los estudios sobre convección y rayos nos permiten interpretar estos cambios sin generalizarlos en exceso.
Fuentes
- Centro de Predicción Climática de la NOAA, Análisis Diagnóstico de ENSO, 9 de julio de 2026.
- Organización Meteorológica Mundial, “Se prevé que el fenómeno de El Niño se intensifique”, 31 de julio de 2026.
- Dowdy, AJ (2016), Pronóstico estacional de la actividad de rayos y tormentas eléctricas, Scientific Reports.
- NOAA CPC, evolución de ENSO y definiciones de índices (documento consultado el 9 de agosto de 2026).