En la superficie de la Tierra se producen hasta 100 rayos cada segundo
El estudio del fenómeno destaca tres categorías principales de riesgos derivados de la caída de rayos:
- Caída directa del rayo: La característica principal del rayo es ante todo el flujo de una gigantesca corriente eléctrica que, al circular en la materia, produce importantes daños en las estructuras.
- Caídas indirectas de rayos: La potencia de las corrientes eléctricas implicadas provoca fenómenos inducidos y campos electromagnéticos que producen la destrucción de equipos eléctricos y electrónicos.
- Fenómenos de conducción: Cuando un rayo incide en el suelo, las cargas eléctricas se disipan en él, generando un aumento del potencial eléctrico. La diferencia de potencial (voltaje) entre dos puntos dados en el suelo o en la superficie permite el flujo de la corriente.
Los rayos presentan numerosos peligros, y sus consecuencias son graves (daños espectaculares, incendios, destrucción, explosiones, muertes, etc.). Para protegerse, es fundamental implementar un sistema de protección contra rayo .
El sistema de protección contra rayos consta de una instalación de protección contra rayos exterior para proteger contra los impactos directos de rayos y una instalación de protección contra rayos interior para proteger contra los impactos indirectos de rayos.
Se instala un pararrayos para protegerse contra los impactos directos de rayos.
Se instala un protector contra sobretensiones para proteger contra descargas indirectas de rayos.
El sistema de protección contra el rayo se complementa con conexiones equipotenciales para garantizar una protección total.