Protección contra rayos
Histórico
Todos los pueblos y todas las religiones, para explicar el fenómeno, han asociado el rayo con la ira de los dioses y con la noción de castigo por las faltas y los pecados.
Fue recién en el siglo XVIII queUn enfoque científico sobre los rayos Comenzó con el trabajo de Franklin, Nollet, Dalibart y otros eruditos.
En septiembre de 1752, ante la inminente tormenta, Benjamin Franklin fue a un prado cerca de Filadelfia. Iba solo, acompañado únicamente por su hijo, quien temía el ridículo del fracaso. Convencido de la naturaleza de los rayos y con ganas de demostrarlo, tomó prestada la cometa de su hijo y colgó una llave del extremo de la cuerda de cáñamo que la sujetaba. Sin embargo, al acercarse la nube de tormenta, Benjamin Franklin tocó la llave con el dedo. Como el cáñamo estaba húmedo, lo que lo hacía ligeramente conductor, se produjo una chispa muy visible. Siguieron otras chispas, cada una más numerosa que la anterior. Ahora podemos apreciar la imprudencia de Franklin, quien, afortunadamente para él, ¡no pensó en usar un conductor!
Quedó demostrada la naturaleza eléctrica de la tormenta.
El pararrayos inventado por Benjamin Franklin en 1752, permitió así evitar, en cierta medida, los daños causados a edificios y estructuras, y a su contenido.
Hoy, nuestras tecnologías, conocimientos y experiencia nos permiten ofrecerle soluciones de alta calidad y eficacia comprobada. Su protección contra rayos es nuestra prioridad.